ARCHIVO Y BIBLIOTECA NACIONALES DE BOLIVIA

VOCACIÓN INSTITUCIONAL

El Archivo y Biblioteca Nacionales de Bolivia es la institución que tiene el mandato de recoger, custodiar, conservar, servir y difundir el patrimonio documental del Estado en sus manifestaciones archivísticas y bibliográficas, impresas o fijadas en cualquier soporte, por constituir parte de la memoria colectiva y ser la fuente indispensable de la información e investigación científica, el fortalecimiento de la conciencia nacional y el desarrollo social, económico, educativo, cultural y recreativo del país.

HISTORIA

El Archivo y Biblioteca Nacionales de Bolivia (ABNB) reúne bajo una sola administración el desempeño de las funciones de dos instituciones:

  • La Biblioteca Nacional, creada como Biblioteca Pública de Chuquisaca en julio de 1825, al impulso de las reformas políticas en materia educativa determinadas por los libertadores.
  • El Archivo Nacional fue creado durante el gobierno del general Narciso Campero por Ley de 18 de octubre de 1883, por la que se declara: «Archivo General de la Nación al de la antigua Audiencia de Charcas

Desde 1935 el Archivo Nacional de Bolivia con la Biblioteca Nacional de Bolivia funcionan como una sola entidad y bajo una misma dirección. Por Ley Nº 1670, de 31 de octubre de 1995, la institución se encuentra bajo tuición y administración de la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia.

El ABNB, es depositario de la memoria de la nación y de su producción documental, archivística y bibliográfica desde el inicio de la colonia hasta el presente, además de recibir, preservar y hacer accesibles los recursos documentales del Estado. La institución resguarda también importantes archivos particulares y colecciones documentales de archivo y biblioteca procedentes de personas y/o instituciones privadas, entre las más importantes, se encuentran la colección del célebre historiador y bibliógrafo Gabriel René Moreno y la de Ernst Otto Rück, primer director del Archivo Nacional.

El ABNB, es uno de los más importantes referentes culturales del Estado Boliviano, en gran medida, gracias a la invaluable labor de Gunnar Mendoza Loza, su director entre 1944 y 1994.