Memoria del Mundo incorpora fotografías del Museo Nacional de Etnografía y Folklore que resguarda la historia y continuidad cultural de los Ava-Guaraní
MUSEF / Noviembre de 2025
Bolivia refuerza la presencia del patrimonio documental boliviano con las “Fotografías de los Ava-Guaraní: reflejo migratorio y expansión étnica-lingüística 1976-2007”, custodiada por el Museo Nacional de Etnografía y Folklore (MUSEF), al Registro de Memoria del Mundo para América Latina y el Caribe (MoWLAC) 2025. Este reconocimiento internacional destaca la relevancia histórica, antropológica y cultural de un acervo que constituye una de las documentaciones visuales más completas sobre la vida y continuidad sociocultural de uno de sus pueblos originarios más emblemáticos.
El veredicto fue publicado por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura UNESCO tras la evaluación de varias postulaciones enviadas por los países de Argentina, Brasil, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, México, Perú, Santa Lucía, Trinidad, Tobago y Venezuela, todos con patrimonios documentales inmensos, en el que las fotografías de David Acebey Delgadillo destacaron por su potencia visual y su valor para la memoria colectiva.
Este reconocimiento no sólo enfatiza la importancia de las imágenes, sino que constituye un homenaje en vida a David Acebey Delgadillo, un referente cultural conocido como el “viejo guerrero de las letras guaraníes”, cuya labor ha sido fundamental para la preservación de la memoria y la identidad cultural de este pueblo.
El programa Memoria del Mundo, tiene como objetivo fundamental resguardar la memoria de la humanidad frente al deterioro, pérdida y riesgos que amenazan los archivos de la región.
Un testimonio invaluable de resistencia y cultura
El acervo postulado por el MUSEF documenta la vida del pueblo Ava-Guaraní, considerado el último grupo heredero de las históricas migraciones del siglo XVI en la región y uno de los más representativos del pueblo guaraní en Bolivia.
Reúne 1.646 fotografías inéditas tomadas por David Acebey Delgadillo, quien no sólo fotografío, investigó y conversó con la comunidad, si no que se llegó a convertir en un testigo participante, lo que le permitió ir más allá de imágenes superficiales. Sus fotografías están al servicio de las luchas, como herramientas de denuncia, comunicación para fortalecer la identidad de los Ava-Guaraní.
Las imágenes incluyen paisajes como Tentayape, Monteagudo, Isisoperenda, viviendas tradicionales, cerámica, cestería, textiles, adornos, tejidos y escenas cotidianas como la caza, pesca, cría de ganado; retratan la continuidad de una cultura viva y la profunda conexión con el territorio ancestral. También revelan la memoria migratoria del pueblo, heredera de desplazamientos históricos desde Argentina, Brasil y Paraguay hacia Bolivia.
El acervo destaca:
Prácticas tradicionales: La celebración de la fiesta del Arete, juegos como el cuchi cuhi infantil, con el uso de vestimenta tradicional como el tembetá, tipoi, collares y las máscaras ceremoniales aña-aña.
Identidad y resistencia: El reflejo de la participación activa de la comunidad en la lucha por el reconocimiento de la Nación Guaraní y la exigencia de derechos territoriales, culturales, educación, salud y trabajo, a través de procesos de articulación regional e internacional.
Patrimonio intangible: Las fotografías permiten reconstruir memorias silenciadas marcadas por una historia de resistencia frente a la esclavitud, despojo territorial y discriminación, lo que permite fortalecer el patrimonio intangible de los pueblos indígenas del Cono Sur Guaranítico.
Además, contiene una representación significativa de mujeres que desempeñaron un rol clave en la continuidad cultural y la organización social tradicional guaraní y su estructura social tradicional.
El MUSEF se constituye en el dueño legal y custodio archivístico de las fotografías que se conservaron durante décadas, hasta que en 2019 fueron adquiridas por el MUSEF, desde ese entonces, ha sido inventariado y organizado; trabajo que garantiza su conservación y disponibilidad y en la actualidad el mismo rinde sus frutos.
Un informe técnico elaborado por Tatiana Suárez Patiño Especialista en Conservación de Bienes Culturales y Curadora de Arte, certificó que las fotografías son auténticas y originales, validando su valor patrimonial para la memoria visual de Bolivia, tras un riguroso enfoque metodológico.
Las cartas de Elias Caurey y Bernd Willi Fischrman expertos en reivindicaciones y pueblos indígenas de las tierras bajas de Bolivia, respaldaron ante expertos MoWLAC la postulación al registro.
Al ingresar al Registro Memoria del Mundo, Bolivia reafirma su compromiso con la preservación de los Archivos; este acervo se convierte en una referencia regional para comprender la riqueza cultural del Chaco, y al mismo tiempo, rinde un homenaje a David Acebey Delgadillo, quien recupera un lugar merecido en la memoria regional, como protagonista de un relato que será resguardado para futuras generaciones de la historia contemporánea de Bolivia.
El Museo Nacional de Etnografía y Folklore (MUSEF) es la institución responsable de la conservación, estudio y difusión del patrimonio cultural de Bolivia. Desde su creación, ha promovido la preservación de las tradiciones, lenguas y expresiones culturales de los pueblos indígenas, con especial énfasis en la memoria visual, sonora y documental.
