LA CASA DE MARINA NÚÑEZ DEL PRADO VUELVE A LATIR
FCBCB / La Paz, Agosto de 2025
En el corazón de Sopocachi, la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia (FC-BCB), gracias al soporte financiero del Banco Central de Bolivia (BCB), inauguró un nuevo espacio cultural que recuerda la vida y obra de la escultura más importante del país, Marina Núñez del Prado. En el lugar también se fomentará la producción artística y se pretende convertir en un referente nacional para promover las artes. El público paceño abarrotó el edificio; la expectativa fue tal que la transmisión en vivo llegó a más de 20 mil vistas. El evento quedará registrado en la memoria histórica del país, en el año del Bicentenario de la independencia de Bolivia.
La mañana del 1 de agosto fue una jornada memorable para el país. Desde tempranas horas, el equipo comandado por la curadora Varinia Oros y los pasantes de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) trabajaba en los detalles del montaje y la inauguración del Centro Cultural Museo Marina Núñez del Prado. La población que seguía paso a paso este proceso, mediante redes sociales, llegó antes de la cita prevista y aguardaba en las afueras del edificio, pacientemente, la apertura del icónico centro cultural.
El ingreso fue por la segunda sección del inmueble ubicada al fondo del predio. Las y los visitantes apreciaban asombrados aquella infraestructura y el mural que se erigía en la pared de ingreso. Mientras se iba llenando el ambiente, la Orquesta Gobernadoras de Bolivia interpretaba un repertorio de música clásica que emocionaba a los asistentes. El frío no fue impedimento, el calor humano fue más fuerte y con la fuerza de la Pachamama inició el acto preparado.
Las palabras de bienvenida estuvieron a cargo del director general, Pavel Pérez Armata, quien recordó el legado artístico de Marina Núñez del Prado, marcado por la música, el arte y la escultura. Recordó que la FC-BCB, gracias al soporte financiero del Banco Central de Bolivia (BCB), trabajó en la ampliación y refacción del icónico inmueble. Explicó que el primer proyecto comprendió una segunda sección en forma de U, la obra fue concluida por la empresa Naviyom Construcciones y la supervisión estuvo a cargo de la Asociación Accidental San Cayetano. El costo total fue de Bs. 4, 019, 733,46.
El director detalló que la segunda fase fue la restauración de lo que fue la vivienda de Marina Núñez del Prado. La obra estuvo a cargo de la empresa Torricelli Construcción e Ingeniería S.R.L., bajo la supervisión técnica de la empresa Imaginario Urbano y fiscalizada por la FC-BCB. El costo total fue de Bs. 571, 052.40.
“Hemos cumplido con todo lo que teníamos planificado en una gestión transparente y efectiva. Les damos la bienvenida a este Centro Cultural que, después de veinte años tenemos el placer de inaugurar”, agregó Pérez Armata. En su intervención presentó a la flamante directora, Lulhy Cardozo, profesora de artes plásticas y reconocida gestora cultural, quien tomó la palabra seguidamente.
Cardozo saludó a los presentes y agradeció a las energías que se concentraron para que pudiera dirigir la institución. “Es un reto asumir esta dirección; se han movido hilos mucho más profundos para ello, que este orden de las estrellas nos guíe por el mejor camino”, sostuvo.
La ternura como revolución
El evento cultural continuó con las emotivas palabras de la curadora Varinia Oros, las cuales recordaron la trayectoria e importancia de Marina Núñez del Prado para el país, su experiencia política en la que se valió de la ternura como revolución y búsqueda interna, siempre relacionadas con lo andino y el arte popular. Además, mencionó a la hermana de la artista, Nilda, quien fue testigo y exploradora del arte, creando un estilo propio que fue admirado en distintos países del mundo.
“El museo no es punto de llegada, es un nuevo comienzo. La exposición pretende abrir preguntas, encender memorias, respetar otras voces; este es un acto de reivindicación de belleza y justicia, la casa vuelve a latir. Que cada visitante encuentre una escultura que lo interpele, porque si hay alguien que escuche la piedra, Marina seguirá viva”, agregó.
Al culminar su discurso, la curadora, ovacionada por los asistentes, agradeció a las personas que coadyuvaron para que el centro cultural abriera sus puertas. Resaltó el esfuerzo de las y los pasantes de la Carrera de Ciencias de la Información de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) Adriana Hichu, Leslie Uruchi, Liam Torrez, Fabiola Viadez, Cristian Ramírez y Sofía Claros, y a todo su equipo.
Inauguración oficial y apertura de salas
A continuación, el vicepresidente del Consejo de Administración de la FC-BCB, Humberto Mancilla ofreció las palabras de inauguración. En su discurso, saludó a los consejeros de administración de la FC-BCB, Guido Arze Mantilla, Jhonny Quino, Roberto Aguilar y Daniel Oropeza Alba y a todos los presentes.
“Hay que acercarse a esa suerte de memoria que nos regala el tiempo y el espacio que nos permite volver a revivir. Inicia el mes de la Pachamama y empezamos inaugurando esta hermosa casa”, sostuvo.
El brindis de honor estuvo a cargo del consejero de administración Mamani Mamani, quien aseguró que el espacio cultural servirá de inspiración a los nuevos artistas. Al culminar, los visitantes pudieron recorrer las salas dispuestas al público.
El público asistente contempló, asombrado, las obras expuestas. En su recorrido, apreciaron, en la primera planta, un encuentro con la infancia de la artista; en las paredes, los retratos de sus padres cuentan la historia de su familia y cómo aquella niña cultivó el amor por los libros, la música y el arte. En una sala entera se observa a sus hermanos construir una orquesta, el sueño de su padre.
La exposición continúa con una muestra dedicada al arte popular y el pensamiento latinoamericano, lo que se muestra ahí es una genealogía estética. Cerámicas de Tiwanaku, máscaras, vasos ceremoniales, entre otros objetos, nos acercan a la conexión de Marina con la cultura andina. En ese espacio también encontramos a la Marina polifacética, relacionada con Gabriela Mistral, Vasconcelos y el gran Guayasamín, quien inspirado en la ternura, belleza y fuerza interna de Marina, construyó un retrato que parece describir en su esencia a la afamada artista.
En la segunda planta se encuentra El Semillero, el taller de Marina. En ese lugar encontramos bocetos, moldes de yeso y las herramientas que utilizaba para crear un mundo de piedra. Al recorrer el pasillo, encontramos sus primeras esculturas, talladas en madera. Unos pasos más adelante observamos las esculturas en piedra, granito, basalto, ónix y piedra reconstruída. Las figuras parecen gritar con voz propia aquella fuerza abrumadora de la artista.
En ese mismo piso está la Biblioteca y Archivo personal de la escultora, donde estudiantes e investigadores podrán redescubrir a Marina a través de su correspondencia y documentos inéditos organizados y conservados por la artista durante mucho tiempo. En ese sector, el visitante descubrirá el fascinante archivo epistolar y fotográfico que incluye una formidable biblioteca que espera ser descubierta.
El último piso expresa una relación íntima con su género; lo femenino adquiere un sentido casi divino, conectado con la naturaleza: vientres maternos, muslos, caderas que se asemejan al horizonte andino, recuerdan la inmensidad del mundo andino y la grandeza de lo materno como principio de vida y creación.
El Centro Cultural Museo Marina Núñez del Prado vuelve a latir. Inicia este viaje el año del Bicentenario, gracias al compromiso institucional del Consejo de Administración de la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia, su presidente, Luis Oporto Ordóñez y todo el equipo que trabajó arduamente para regalar a la ciudad de La Paz y a Bolivia un espacio de encuentro con la memoria y el legado artístico de la escultora de los Andes.
